PRESERVACION DE LAS ESPECIES

PRESERVACION DE LAS ESPECIES

Elaborado por: Artur Norberto Heder
Traducido por: Dario Melgar G.

Los navegantes portugueses apostaron por primera vez en una tierra nueva y desconocida, que más tarde seria llamada Brasil.

Era una tierra diferente, cubierta de una exuberante vegetación tropical y habitada por pueblos ligados a culturas primitivas en relación a los pueblos de las culturas de Europa. Estos pueblos nativos vivían en medio de la selva, no construían grandes ciudades, no sembraban en grandes áreas, en fin no parecían saber aprovechar las inmensas extensiones cubiertas por selvas casi impenetrables.

No creían en un solo dios, mas creían en divinidades que protegían todas las cosas de su diario vivir. Temían al dios del fuego, adoraban al dios de las aguas, y sobre todo, respetaban a las entidades que protegían a los seres vivos, como los peces, los animales, las plantas……Todos en la naturaleza tenia a su defensor. El defensor de las selvas, que defendía a la las plantas de todo y de todos los que las atacasen era Caapora. Con la colonización de las nuevas tierras, las culturas europeas y nativas pasaron a mezclar. Los nativos adquirieron hábitos de los europeos, y estos a su ves, pasaron a creer en muchas de las leyendas de los pueblos de esta tierra. Esto hizo que durante mucho tiempo Caapora continué realizando su papel, protegiendo las selvas y castigando a aquellos que la agredían sin motivo.

El tiempo paso e las formas de agresión a la naturaleza fueron creciendo. Los árboles pasaron de ser derribados con hachas a ser derribados rápidamente con motosierras y otras maquinas. Grandes selvas desaparecían rápidamente por el fuego, para dar lugar a campos de labranza o simplemente eran cubiertas por agua en grandes lagos artificiales que abastecen turbinas hidroeléctricas. Todo en aras del progreso de la civilización moderna. Y con contra estos “argumentos” Caapora nada podía hacer.

Mas en que puede interesarnos a nosotros orquidófilos del siglo XX esta antigua leyenda de Caapora?

Todo aquel que estudia las orquídeas saben que muchas especies se encuentran en áreas muy restringidas, hoy en día con toda la devastación existentes, donde serán descubiertas las nuevas especies que se encuentran en pequeños nichos ecológicos, creciendo en áreas que se resisten a la destrucción. La supervivencia de estas nuevas especies, así como también de todas las especies de orquídeas, esta íntimamente ligada a la preservación de las selvas arduamente defendidas por nuestro legendario héroe.

En contrapartida, en áreas ya devastadas cuantas especies endémicas conocidas o no ya puede que hayan desaparecido? Y la vegetación remanente, por cuanto tiempo podrá conseguir escapar del implacable avance del progreso? Y así mismo las áreas donde la vegetación nativa es “preservada”, podrán garantizar la supervivencia de las especies?

Es común encontrar áreas relativamente conservadas, donde las orquídeas sobreviven en buena cantidad, pero por mas que se busque no se puede encontrar una sola capsula con semillas. Siendo las orquídeas plantas muy especializadas, la fecundación de las flores de una especie es realizado en muchos casos por un solo y único agente polinizador. La inexistencia de capsulas puede estar ligada a la desaparición del polinizador de la región, que pudo haber sido destruido por el uso de insecticidas en los campos de cultivos próximos, o en todo caso ser el agente polinizador un ave, y puedo esta haber migrado definitivamente para otra región donde exista mayor cantidad de alimento o este menos perturbada. Y como sabemos sin poder una especie reproducirse, la extinción de la misma esta próximo.

Como se ve la simple manutención de un habitad no garantiza la supervivencia de todos sus componentes. Pero esto no ocurre solamente en Brasil, y están las especies nativas condenadas irreversiblemente a desaparecer de la superficie de la tierra.

Y claro que las especies como la Cattleya labita, Laelia purpurata, Catleya intermedia, no están en riesgo de desaparecer por estar estas en colecciones de los orquidófilos, pues tiene sus mejores “clones” seleccionados y reproducidos ampliamente por productores de Brasil y otras partes del mundo. Mas es así con las menos bellas, que no atraen tanta atención por su diminuto tamaño como las Pleurothallis lidineas? Y las de ahora las de flores grandes no atraen por tener duración muy reducida, como las Sobralias y las Stanhopes? Y otras esta en poseer flores pequeñas con relación al tamaño de la planta o estar poco coloridas, es el caso de diversos Epidendruns, Oncidiuns y otros géneros? Las futuras generaciones tendrán que conocer estas plantas apenas por fotografías?

Pensando en eso, un grupo de orquidófilos de San Pablo decidió desarrollar un proyecto destinado a reproducción y preservación de especies brasileras de orquídeas y bromelias menos atrayentes para otros productores, por tanto mas amenazadas de extinción. El nombre de este emprendimiento tendría que reflejar los ideales de “alguien” que siempre lucho indirectamente por la supervivencia de nuestras plantas. Así nació el Proyecto Caapora.

Inicialmente tentado a reproducir apenas las especies mas amenazadas, el Proyecto Caapora enfrento una serie de problemas.

Quien ya trabajo con la reproducción de orquídeas sabe que no existen muchos secretos en las formulas de los medios de cultura para las Cattleyas, Laelias e otros géneros, que por ser su producción en gran escala y practicada durante muchos años, ya tiene sus mecanismos de germinación y desarrollo ampliamente conocidos y divulgados en diversas publicaciones. Pero cunado se trata, de cultivar especies que no son comunes de cultivar en los laboratorios especializados, como por ejemplo: Zigopetalineas, Pleurothalineas, muchas Oncidineas, etc., falta información sobre las formas mas adecuadas, o mejores métodos para su cultivo a partir de semillas, su sensibilidad a los procesos de esterilización.

Así mismo cuando se consigue que las plantas se desenvuelvan satisfactoriamente “invitro”, el paso de a las condiciones de “exvitro” la mortandad es alta, o a veces total. Nuevamente acá se refleja la falta de información disponible.

Este problema hace que los costos de producción de estas plantas se tornen bastante elevados. Si sumamos a estos el poco interés despertado por a mayoría de los orquidófilos por este tipo de plantas, tornar económicamente inviable cualquier emprendimiento realizado exclusivamente para esta producción de preservación.

La salida encontrada por el Proyecto Caapora fue producir paralelamente a las especies brasileras mas amenazadas, algunas especies extranjeras que corren tanto riesgo como las nuestras y presentan los mismos problemas de producción , y que en contrapartida despiertan mas interés en nuestro mercado. Producimos también algunos híbridos en su mayoría primarios y otras especies menos amenazadas y más agradables para el comercio. En todos los casos siempre procuramos realizar un trabajo de mejoramiento genético, utilizado como matrices las mejores plantas disponibles. Con esta producción paralela, estamos intentando financiar nuestra producción de preservación. Para el Proyecto Caapora todo este esfuerzo es justificado, pues consideramos que si nada fuera hecho ahora, que es cuando aun existen ejemplares conocidos de la mayoría de las especies brasileras, en un futuro próximo no habrá nada por preservar.

Nos referimos así a la mayoría de las especies, pues de algunas ya hace tiempo no se tiene noticias. Quien tiene disponible algún ejemplar de Scuticaria itirapinensis? Y la tan nombrada y no vista Cattleya velutina del Estado de San Pablo, de la cual no se puede afirmar siquiera si seria una variedad regional o una especie aparte? Y un Oncidium imperiales-maximiliani, realmente existe o existió? Si alguno estuviese preocupado en reproducir estas plantas…!

Esperamos que los trabajos que vienen siendo desarrollados por el Proyecto Caapora puedan ayudar a algunas especies y que este tipo de actividad este siendo realizados por otros orquidários de Brasil y en todo el mundo.

Acreditamos realmente que con el actual estado de degradación de la mayor parte de los ambientes naturales de todo el planeta, la mejor forma de preservar la mayoría de las especies es su producción en laboratorio y su manutención en manos de el mayor numero de coleccionistas e investigadores interesados.

Es preciso que paremos simplemente de hablar contra los agresores del medio ambiente y que cada uno de nosotros haga algo en concreto.

El Proyecto Caapora considera indispensable que todas las especies tengan sus condiciones de supervivencia asegurada ya sea en ambiente artificiales en todas parte del mundo, por cualquiera que sea el motivo no podamos, no quisiéramos, o no supiéramos como preservar la naturaleza como ella se nos presenta, asegurando la manutención de algunos ejemplares de cada especie viva, un día, tal vez podamos reconstruir aquello

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